Hacer justicia. Amar misericordia. Caminar en humildad.

Esta es nuestra vocación, pasión y alegría.

Somos CambioINTERNO, una orden cristiana entre los pobres. Somos comunidades de misioneros que viven en barrios marginados de todo el mundo - lugares donde muchos quieren evitar o ignorar. Vivimos las buenas noticias de Jesús con palabras y hechos.

No llamamos la atención a nuestro llamado ni disminuye su importancia. Nos conmueve la vida y amor de Jesús; servimos cautivados por su bondad. Hemos sentido su llamada a tomar nuestra cruz y seguir, sabiendo que a medida que perdemos nuestra vida por él, realmente la encontraremos. A pesar de la enormidad de la tarea misionera no perseguimos este trabajo con caras largas. Más bien, nos regocijamos en el privilegio de ser mensajeros del rey como él invita a todos –pobres y ricos por igual-- a su mesa de banquete.

Quienes Somos

Somos comunidades de misioneros en los barrios pobres, marginados. Para nosotros las relaciones son fundamentales. Caminamos con la gente y, poco a poco, vemos a Dios trabajando --tanto en los pobres como en nosotros mismos. Escuchamos a la gente, interactuando y reflexionando juntos sobre las Escrituras. Así, emerge una colaboración de acción de nuestros vecinos y la formación de comunidades de seguidores de Cristo.

Trabajamos para catalizar movimientos auténticos del Reino de Dios entre los pobres y modelar ministerios integrales para la Iglesia, recordando al cuerpo de Cristo del corazón tierno de Dios para los necesitados. Nuestros miembros buscan ejemplificar un estilo de vida en comunidad que corresponde a una Orden, poniendo el bienestar de las personas y la calidad de sus relaciones ante cualquier programa. CambioINTERNO atiende a la formación y desarrollo de sus miembros a fin de conservar a su gente a lo largo de un servicio exigente en zonas difíciles.

Nuestros equipos sirven actualmente en las ciudades de Los Ángeles, Minneapolis, San Francisco, Oakland, Miami, Boston y Londres, así como en los países de Camboya, Venezuela, Guatemala, Sudáfrica, África Oriental y Bangladesh. Los planes incluyen futuros equipos en África, Asia y los EE.UU.

CambioINTERNO forma parte de Ministerios de Recursos para la Iglesia (CRM por sus siglas en ingles), y se adhiere a la visión y el sentido de propósito general de CRM. Dentro del fin apostólico de CRM, pero entre los pobres, CambioINTERNO opera con una singularidad de enfoque para el ministerio entre los necesitados. Esto introduce un conjunto de valores y compromisos, así como una práctica común de comunidad imprescindible para la vida y servicio en un barrio pobre.

CambioINTERNO: Nuestra historia y vocacion

La historia de CambioINTERNO como comunidad misionera se puede pintar ingeniosamente con las tonalidades de la parábola de Jesús sobre el buen samaritano, ya que nuestros inicios se pueden encontrar en las medidas adoptadas por nuestro fundador, John Hayes, quien describe su obediencia al llamado de Dios como "bajarse” de su burro a "extender misericordia" a los refugiados camboyanos en Santa Ana, California, EEUU. A mediados de 1980 los refugiados de Camboya constituían el "lesionado en el camino de Jericó”, o mejor dicho, a la sombra imponente de Disneylandia.

John y su equipo, cada vez mayor de compañeros en el ministerio, se dieron cuenta rápidamente de que las “posadas” locales no podían o no querían dar cabida a esta gente necesitada recién llegada. Como resultado, CambioINTERNO creó nuevas y creativas "posadas"; clubes de niños, jóvenes, clases de arte, eventos deportivos, y más, a través del cual cientos de niños y sus familias llegaron a conocer a Cristo y un evangelio "hecho carne" en medio de ellos.

En el camino, Juan intuyó que el Señor estaba usándonos de otra manera. No fue sino hasta 1993 que puso palabras a esta otra dimensión que vivíamos con los pies. Además de nuestro activismo misionero en la calle con "los heridos", como el caso del samaritano, nuestra labor también daba testimonio al "levita" y "sacerdote", o mejor dicho, a los pastores y hermanos que iban a sus iglesias y que se fijaban en nuestros esfuerzos pocos comunes. Este tipo de impacto vino a ser lo que ahora llamamos nuestra “corriente profética".

Casi al mismo tiempo, John Hayes perdió a varios líderes que se quemaron en el activismo del ministerio. En las palabras del fundador, “nos convertimos en el lesionado del camino", es decir, los que necesitaban auxilio. Esta crisis dio a luz lo que llamamos nuestra "corriente contemplativa", un compromiso colectivo de llevar vidas centradas en la oración y la devoción, de la cual nuestro servicio brota. Esto también nos llevó a formalizar nuestra comunidad misionera como una "orden cristiana entre los pobres", con la interacción dinámica de nuestra vocación misionera, profética y contemplativa como carisma esencial.

Hoy en día, contamos con equipos en catorce (14) ciudades de todo el mundo. Puede visitarnos también en ingles a: www.innerchange.org